Si administrás infraestructura, bases de datos o software corporativo en una empresa privada, esta página ordena el recorrido: qué canal usar según la urgencia, qué datos conviene tener a mano antes de escribir y cómo se escala un incidente que afecta la operación. También aclara qué consultas entran por soporte técnico y cuáles se derivan a consultoría o a seguridad. La idea es que no pierdas tiempo buscando a quién preguntar.
Antes de abrir un ticket conviene revisar si la duda ya tiene respuesta. Estas son las consultas que más repetimos con equipos de infraestructura, sistemas y seguridad en empresas privadas. Si tu caso no encaja en ninguna, escribinos y lo vemos con el contexto real de tu operación.
Depende del punto de partida. En general arrancamos con un relevamiento de activos: servidores, bases de datos, integraciones y accesos. A partir de ahí definimos prioridades concretas, como ordenar respaldos, separar entornos de producción y prueba, o revisar cómo se gestionan los permisos. No entregamos un informe genérico: el resultado es un plan de trabajo con responsables y plazos.
Miramos tres cosas: criticidad del sistema, tolerancia a la latencia y costo de salida de datos. Las bases transaccionales con mucho volumen suelen quedarse en infraestructura propia o en colocation, mientras que aplicaciones internas, respaldos y entornos de desarrollo migran sin fricción. La decisión se toma con números del propio negocio, no con una receta de proveedor.
Algunas claras: cuentas compartidas entre varias personas, accesos privilegiados sin registro, respaldos que nunca se probaron restaurar y endpoints sin control centralizado. Si además hay proveedores externos con acceso a sistemas internos, conviene revisar contratos y trazabilidad. Empezar por ahí suele dar más resultado que sumar herramientas nuevas.
Sí, es lo más habitual. Nos integramos como refuerzo en proyectos puntuales: migraciones, auditorías de base de datos, diseño de red o respuesta ante incidentes. El equipo interno mantiene el día a día y nosotros aportamos foco técnico en la etapa que lo necesita. Al terminar, dejamos documentación para que puedan sostenerlo solos.
Definimos niveles de severidad antes de que ocurra cualquier problema. Un incidente crítico tiene canal directo y tiempos de respuesta acordados; uno menor se resuelve en horario laboral. Lo importante es que ambas partes sepan qué esperar sin improvisar a las tres de la mañana. Ese acuerdo se documenta y se revisa cada cierto tiempo.
Es lo normal al principio. Por eso la primera instancia es una conversación técnica, sin compromiso, donde escuchamos el problema y devolvemos un panorama. Si hace falta, proponemos un diagnóstico acotado antes de hablar de implementación. Preferimos avanzar por etapas cortas que firmar un alcance enorme que después nadie puede sostener.
Si tu consulta no aparece acá, podés escribirnos directamente y la derivamos al área correspondiente. También podés revisar nuestras políticas de trabajo o los términos de servicio antes de avanzar.
Si llegaste hasta acá buscando respuestas sobre infraestructura, seguridad o software corporativo, este es el punto donde conviene hablar con alguien del equipo. Atendemos consultas de empresas privadas de lunes a viernes, de 9 a 18, hora de Argentina. Fuera de ese horario, los incidentes críticos se canalizan por teléfono y se derivan a guardia técnica.
Antes de escribir, vale la pena tener a mano el contexto: qué sistema está en juego, cuántos usuarios alcanza y si hay una fecha límite. Con esos datos, la primera respuesta suele ser concreta y no un ida y vuelta de correos.
Mesa de soporte para clientes corporativos
Si administrás infraestructura crítica, bases de datos o software corporativo, sabés que un incidente no avisa. En esta página reunimos los canales reales de contacto, los tiempos de respuesta comprometidos y las preguntas que conviene resolver antes de escalar un caso. No es un formulario genérico: cada vía tiene un uso distinto según la urgencia y el tipo de problema.
Para caídas de servicio, accesos comprometidos o fallas en producción. Se atiende por teléfono las 24 horas y el primer diagnóstico se entrega dentro de los 30 minutos. Conviene tener a mano el identificador del activo afectado y el último cambio aplicado.
Consultas sobre configuraciones, permisos, respaldos o rendimiento que no bloquean la operación. Respondemos dentro del mismo día hábil. Adjuntar logs, capturas o el mensaje de error exacto acelera bastante la resolución.
Migraciones, actualizaciones de esquema o ajustes de red se coordinan con antelación. Definimos ventana, plan de reversión y responsable de cada lado. Sin esa coordinación previa no se ejecuta ningún cambio en producción.
Si detectás una exposición o un comportamiento anómalo en tus sistemas, escribinos con el detalle técnico. Priorizamos según impacto sobre datos y disponibilidad, y devolvemos un plan de mitigación con plazos concretos.
Tiempos de respuesta comprometidos
Antes de escribir, revisá la sección de preguntas frecuentes: ahí están las dudas más comunes sobre accesos, respaldos y escalamiento. Si tu caso no aparece, el equipo de soporte lo toma desde el canal que corresponda.
Seguí por preguntas frecuentes o escribinos desde contacto.