Trabajamos con empresas privadas que necesitan ordenar su infraestructura, migrar cargas a la nube sin frenar la operación y sostener la seguridad de sus activos digitales. Desde la revisión de bases de datos heredadas hasta la definición de arquitecturas cloud y planes de respuesta ante incidentes, cada intervención parte de un diagnóstico concreto: qué sistemas existen, cómo se conectan, qué tolera una interrupción y qué no. No vendemos catálogos cerrados; armamos el alcance según el punto de partida de cada equipo.
Cada pedido entra por un canal distinto: una auditoría pendiente, una migración que quedó a mitad de camino, una base de datos que ya no responde en horario pico. El recorrido que sigue es el mismo, aunque el alcance cambie. Estos son los pasos que aplicamos con empresas privadas en Argentina, desde el primer contacto hasta la entrega documentada.
Relevamos inventario de servidores, bases de datos, enlaces y accesos privilegiados. Preguntamos por ventanas de mantenimiento, criticidad de cada sistema y quién responde cuando algo se cae un domingo. Sin este mapa, cualquier propuesta técnica es una suposición.
Definimos qué se migra a cloud, qué queda on-premise y qué conviene rediseñar. Priorizamos por impacto operativo antes que por novedad tecnológica. El documento incluye dependencias entre sistemas, riesgos de latencia y un orden de ejecución por etapas.
Implementamos por bloques: primero red y respaldos, después cargas transaccionales, al final integraciones. Cada bloque se prueba en entorno controlado antes de tocar producción. Los cambios se documentan a medida que ocurren, no al final.
Configuramos monitoreo de disponibilidad, alertas de acceso y respaldo verificado. Entregamos procedimientos de respuesta ante incidentes y dejamos al equipo interno capacitado para operar el día a día sin depender de nosotros.
Si querés ver cómo aplicamos este método en un caso concreto, podés revisar nuestro enfoque de trabajo o conocer más sobre el equipo que ejecuta cada etapa.
Antes de avanzar con cualquier propuesta conviene dejar por escrito qué entra y qué no. Estos puntos suelen aparecer en las primeras reuniones con áreas de sistemas, operaciones o legales, y sirven para evitar interpretaciones cruzadas cuando el proyecto ya está en marcha.
Antes de avanzar con un proyecto de software corporativo, ciberseguridad o migración a la nube, aparecen dudas concretas. Estas son las que más se repiten en las primeras reuniones con equipos de tecnología y operaciones.
Arrancamos con un relevamiento de sistemas, bases de datos y flujos de trabajo reales. No proponemos herramientas antes de entender qué procesos sostienen la operación y cuáles generan fricción. De ahí sale un plan por etapas, con prioridades claras y sin mover todo al mismo tiempo.
La mayoría de nuestros clientes convive con aplicaciones antiguas que no se pueden apagar de un día para otro. Integramos, encapsulamos o migramos por partes según la criticidad. El objetivo es que el negocio siga funcionando mientras se moderniza la infraestructura.
Antes de mover cargas críticas evaluamos latencia, dependencia de proveedores, cumplimiento de datos y costos de egreso. Definimos qué se queda on-premise y qué pasa a cloud, con planes de contingencia y ventanas de corte acordadas. La migración se planifica, no se improvisa.
Ordenamos por impacto operativo y probabilidad real, no por catálogo de productos. Primero accesos privilegiados, respaldo y respuesta ante incidentes; después monitoreo y capas adicionales. Cada etapa debe ser medible para justificar la siguiente.
Quedamos cerca durante la puesta en marcha y los primeros meses de operación, que es cuando aparecen los ajustes finos. El soporte puede ser reactivo, con acuerdos de nivel de servicio, o incluir monitoreo proactivo según la criticidad del sistema.
Trabajamos junto a las áreas internas, no por encima de ellas. Compartimos documentación, transferimos conocimiento y dejamos criterios para que el equipo pueda sostener lo implementado. La idea es que la dependencia del proveedor externo sea la mínima necesaria.
Si tu caso no aparece en esta lista, podés escribirnos y lo revisamos en detalle. También podés consultar nuestra política de trabajo o los términos de servicio antes de avanzar.